Puntilla y humillación: el Chelsea golea 4-0 al Atleti

La prensa se hace eco de la inminente destitución de Abel
Le faltó fortuna al Atleti para marcar y táctica a Abel para planear la defensa. A fin de cuentas las dos dianas del africano Kalou, el incansable Lampard y el colombiano Perea en su propia meta, dieron cuenta de las esperanzas del equipo madrileño.
Urgen cambios
El planteamiento de Abel Resino aspiraba a contrarrestar la fuerza del Chelsea, su juego áspero, lento y tozudo. La idea era copar el centro del campo para impedir los avances de los ingleses y aprovechar este pressing para robar palones y coger mal colocados a los de casa, con pases largos hacia la tripleta Forlán, Simao y Agüero. Especialmente el charrúa venía con ánimos de fulminar a Cech y acallar los cánticos de Stamford Bridge y sus cerca de 40 mil hinchas furiosos.
Pero la suerte no estuvo del lado rojiblanca y el Chelsea, aun sin su estelar Drogba, pero con Ballack, Lampard, Kalou, Deco, comandados por Anelka, persistió en su planteamiento físico y sofocante hasta lograr hacerle daño al cuadro colchonero. Cada vez que atacó el Chelsea logró anotar, mientras que los visitantes no tuvieron capacidad de respuesta. Pronto la victoria del Chelsea estaba fraguada. Le urgen cambios al Atleti y parece que pronto acontecerán.
Horas contadas
Tras el encuentro, al ser cuestionado por la prensa Abel se mostró molesto y afligido. Desde su punto de vista todo se decidió por la falta de contundencia. Mientras que el Chelsea, equipo fuerte y decidido, aprovechó todas sus ocasiones de gol, el Atleti, que creó varias jugadas, no pudo acertar una sola.
Resino habló de falta de confianza, de malos tiempos por venir si no se logra superar este difícil trance que ya ha dejado prácticamente al equipo fuera de la Champions y poco a poco también de la Liga BBVA. Abel explicó que el fútbol los estaba sometiendo a un duro castigo y que, a diferencia del año pasado cuando lograban marcar con abundancia y facilidad, hoy era justamente lo contrario. Como anticipando lo inminente el estratega finalizó la conferencia asegurando que no le importaba su situación personal, sino la del equipo. Sólo queda esperar, sin esperanza.
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